
Cómo defender la libertad de emprender
Para ir más allá del día a día de la política, tenemos que saber explicar en el debate público por qué el libre emprendimiento nos ofrece opciones únicas. Como emprendedoras y emprendedores del sector privado, tenemos experiencias particulares y perspectivas importantes que pueden ayudar a guiar las conversaciones más importantes sobre el futuro del capitalismo.
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IDEAS CLAVE
01.
Para poder defender el libre emprendimiento más allá de la política, debemos entender lo que significa la libertad
02.
La libertad, para Amartya Sen, es la habilidad para decidir entre opciones que uno considere importantes
03.
Las capacidades, para Amartya Sen, son los factores que incrementan nuestras opciones y nos permiten aprovecharlas mejor
04.
El libre emprendimiento puede incrementar nuestras capacidades, y, por tanto, mejora la libertad de nosotros y nuestros hijos
05.
La libertad de emprendimiento se amplifica al desarrollar la libertad de los demás
Cuando hablamos sobre el libre emprendimiento en debates públicos, como empresarias y empresarios podemos sentir la necesidad urgente de defender los pilares básicos del libre mercado ante otras alternativas. Ciertamente, los desvaríos de la política mexicana y las conversaciones críticas sobre la reforma del capitalismo nos pueden hacer sentir como si el sistema peligrara, a pesar de que en el 2021 la inmensa mayoría de las economías del mundo está tan inmiscuida con el libre mercado que cualquier cambio las acercaría más a las características de una economía mixta.
La opinión generalizada de varios sectores es que la idea de libre mercado tiene matices: el cofundador de Facebook, Chris Hughes, expresa que “no funciona la idea de que los mercados funcionan por sí solos y que son naturales, hermosos y caóticos.” Mariana Mazzucato, la economista italo americana, ha explicado cómo la co-creación de valor entre el sector privado y gobierno sucede regularmente en las economías más avanzadas: por ejemplo, en la inversión y distribución de gobierno de las vacunas del COVID-19. Aún con las crisis que vivimos este año, entonces, no estamos en una situación de supervivencia en blanco y negro.
Sin embargo, para ir más allá del día a día de la política, tenemos que saber explicar en el debate público por qué el libre emprendimiento nos ofrece opciones únicas. Como emprendedoras y emprendedores del sector privado, tenemos experiencias particulares y perspectivas importantes que pueden ayudar a guiar las conversaciones más importantes sobre el futuro del capitalismo. Y más allá de los particulares, debemos saber entender la parte libre en el libre emprendimiento para poder ayudar a otras personas a tener y seguir teniendo estas libertades.
El pensamiento de Amartya Sen, un economista ganador del Premio Nobel, nos puede dar las herramientas que necesitamos para maniobrar. Sen es una de las personas más influyentes en el campo del desarrollo internacional y su trabajo alrededor de las capacidades humanas contribuyó a que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo creara el Índice de Desarrollo Humano, una manera de medir el bienestar de la gente alrededor del mundo.
Para Sen, la libertad es una necesidad humana fundamental en el sentido que nos permite vivir el tipo de vidas que queremos y valoramos. El que la economía sea de libre mercado y que esto lleve a un mayor crecimiento para mi país o al enriquecimiento propio no importa tanto como un fin en sí mismo: lo más importante es la posibilidad de este sistema de brindarle a la gente la habilidad para decidir entre opciones que considere importantes. Además, Sen le llama capacidades a los factores que incrementan nuestras opciones sustantivas y nos ayudan a aprovecharlas: la educación formal, la autonomía financiera, la participación social, económica y política, el derecho a trabajar y la integridad física, por ejemplo.

La movilidad social no importa tanto en el sentido que le de a la gente más ingreso, sino en que mejore sus capacidades sustantivas para llegar a sus metas.
Es decir, el que los sistemas traigan prosperidad no los hace virtuosos: lo que sí lo hace es su habilidad de ayudar a la gente a traducir esta prosperidad en poder vivir vidas dignas, y con más opciones para ser el tipo de personas que quieren ser. Si vivo en una sociedad que desvirtúa la igualdad de género, por ejemplo, aunque el mercado sea libre no tendré la misma capacidad de decidir entre opciones si soy mujer que si soy un hombre. Si vivo en una sociedad con libertades económicas pero sin libertades políticas, no se puede decir que soy más libre que alguien que sí posee estas últimas. Si soy un emprendedor sin educación formal, quizás pueda traducir la prosperidad de mi negocio a más opciones propias, pero de entrada no tendré las mismas facilidades para sostener la dinámica que alguien que la tiene. La movilidad social no importa tanto en el sentido que le de a la gente más ingreso, sino en que mejore sus capacidades sustantivas para llegar a sus metas.
Pero podemos decir que el libre emprendimiento, a pesar de estos matices, sí mejora las opciones de uno. Más aún, es una capacidad en sí misma: para Sen, “la libertad para participar en el intercambio económico tiene un rol fundamental en vivir dignamente” (p.33). Si valoramos la autonomía, la innovación, la actualización propia y la creatividad, el emprender un negocio es un camino valioso que no podemos dar por dado. Como motor económico para las familias, nos da la posibilidad de acceder a oportunidades educativas y sociales que no teníamos antes, y, por tanto, a una mayor libertad individual para nosotros y nuestras hijas e hijos. Ofrece, en otras palabras, “un apoyo rico y variado” de cada vez más opciones.

No debe ser "sólo sobre crear oportunidad para uno mismo, sino también el poder expandir esa oportunidad para otros. Debemos pensar en grande acerca de la sociedad y no sólo pensar en nuestro propio crecimiento.”
- Amartya Sen
Por tanto el emprender, dice Sen, no debe ser “sólo sobre crear oportunidad para uno mismo, sino también el poder expandir esa oportunidad para otros. Debemos pensar en grande acerca de la sociedad y no sólo pensar en nuestro propio crecimiento.” Es decir, si yo defiendo el libre emprendimiento, también debe ser por creer firmemente que genera mayores capacidades para otros más allá de sus ingresos y de su riqueza. Y, por tanto, debo actuar en consecuencia: mi emprendimiento no sólo debe lucrar, sino también ayudar a crecer las libertades de mis colaboradores y comunidades de impacto y evitar reducir las libertades de otros.
Y es que el tener la opción de decidir emprender puede ser a partir de la necesidad, pero en un sistema como el que tenemos muchas veces es un camino elegido por voluntad. Como el resto de mis libertades, no es algo que haya sucedido en automático o sólo por mérito. Depende tanto del entorno económico como de mis capacidades: mi posibilidad para obtener un crédito, las habilidades gerenciales que aprendí en la escuela de negocios, la comunidad en la que opero, las redes que me permiten obtener capital semilla, las redes de apoyo que me sostendrán si mi negocio falla.
A veces puede ser muy tentador atribuirnos totalmente el éxito que tenemos. Y nuestras acciones y carácter influyen: Sen explica que no hay sustituto alguno para la responsabilidad individual. Pero “las libertades sustantivas que disfrutamos para poder ejercitar nuestras responsabilidades dependen fuertemente de las circunstancias personales, sociales, y de nuestro ambiente.” No somos islas: “la libertad es suficiente para que asumamos responsabilidad, pero el ser responsable necesita que seamos libres y capaces”.

“La libertad es suficiente para que asumamos responsabilidad, pero el ser responsable necesita que seamos libres y capaces”
- Amartya Sen
Hagámonos las preguntas: ¿qué opciones tuve en mi charola para poder decidir emprender? ¿Qué factores me facilitaron la opción de generar riqueza de esta manera para conseguir las cosas que valoro? Y ¿cómo puedo asegurarme que la gente dentro de mi empresa tenga más capacidades para decidir, más libertades para escoger dentro y fuera del trabajo? ¿Cómo puedo tomar un rol público como parte del empresariado para asegurar más capacidades para todas y todos en mi país?
Quizás las respuestas no sean tan claras inmediatamente, pero vale la pena discutirlas y, ante todo, darle prioridad a defender las libertades de otros.. Como lo explica Eugenio Garza Sada, “la libertad no es un don de la naturaleza, sino un derecho por el cual es necesario luchar permanentemente.” No podemos luchar esta libertad, por tanto, si no hay un cuidado y atención a situar en el centro a la dignidad humana.

“La libertad no es un don de la naturaleza, sino un derecho por el cual es necesario luchar permanentemente.”
- Eugenio Garza Sada
Sobre el autor
José Ery Díaz es consultor de comunicación política en Altius Consultores y Lic. en Relaciones Internacionales por el Tec de Monterrey. Trabaja con organizaciones de todo tipo para co-crear campañas y textos que transmitan sus mensajes.
Bibliografía
Sen, A. (2014). Development as freedom (1999). The globalization and development reader: Perspectives on development and global change, 525.
Sen, A. (1993). Markets and freedoms: achievements and limitations of the market mechanism in promoting individual freedoms. Oxford Economic Papers, 519-541.
Rajapakse, N. (2015). Bringing Ethics into the Capitalist Model: Amartya Sen’s Approach to Economic Theory and Financial Capitalism. Revue LISA/LISA e-journal. Littératures, Histoire des Idées, Images, Sociétés du Monde Anglophone–Literature, History of Ideas, Images and Societies of the English-speaking World, 13(2).
